¡Sí, probamos y elegimos nosotros!
por Rabieh Adib | Guardado en: Producto Softonic no es un simple repositorio de software. Detrás de los análisis de cada programa, está uno de los más de 30 editor@s. Somos un equipo internacional de periodistas y expertos en software que se dedica día tras día a encontrar y probar los mejores programas de la red.
Obviamente hay muchas fuentes y unos cuantos trucos para localizar las perlas escondidas en ese infinitio mundo del software.
Pueden ser recomendaciones por parte de los usuarios, pistas en foros o menciones en blogs.
¿Y cuando hallamos el rastro de un programa que pinta bien? Arranca la máquina de pruebas de Softonic: descargar, examinar en busca de virus y spyware, instalar, valorar la usabilidad, buscar fallos técnicos, comparar con software parecido y un larguísimo etcétera, hasta su desinstalación final. Estas pruebas desembocan en el análisis, la nota Softonic y la opinión que solemos dejar bastante clara. Ala, vuelvo a la búsqueda.



comentó esta anotación el Viernes, 27 de Junio de 2008 a las 10:56
Bueno, bueno, bueno, bueno, bueno, bueno, bueno, bueno, bueno, bueno, bueno, bueno,… ¡Y así podría estar toda la mañana! Mmmm, me encanta esto de haber creado este blog, bueno, bueno, bueno, bueno, bueno, bueno, bueno.
¡Por fin hay una herramienta más rápida y factible para los usuarios más de a pie para poder contactar con Softonic (empresa), que ese formulario de contacto que a veces puede ser muy extresante…!
Y en cuanto a lo que se dice en esta entrada… ¿Qué se prueba? ¿El programa la primera vez que va a ser añadido? ¿O todas y cada una de las actualizaciones o ya a partir de añadirlo a la base de datos de Softonic solo se analizan las nuevas versiones (de la 8 a la 9 y así)?
Porque no sería la primera vez que se actualiza la ficha de un programa y en la lista de cambios se pone: “Corrección de errores” cuando los cambios no sólo son eso, sino que son un cambio de nombre del programa, que si se añade una característica, o se quita otra… pero os limitáis a decir que se han corregido errores o simplemente a avisar de la nueva versión.
Pero ya el colmo llega cuando una nueva versión incluye una interfaz nueva y vosotros no actualizáis las capturas que tenéis, ni tan siquiera avisáis del cambio en la ficha del programa. Por lo de que eso de “descargar, examinar en busca de virus y spyware, instalar, valorar la usabilidad, buscar fallos técnicos, comparar con software parecido y un larguísimo etcétera” parece que más bien es directamente avisar de la nueva versión y fuera. Y ejemplos hay varios. Por ejemplo, BullGuard, cuyas capturas de la versión del año la pera no se actualizaron hasta doscientos años después.
Y el colmo de los colmos es cuando “actualizáis” una ficha de un programa, es decir, ponéis el número de versión nuevo, pero ni actualizáis las capturas, pero encima mantenéis la descripción (o el análisis) de una versión antigua como pasó, por ejemplo, con BitDefender.
Otro ejemplo más reciente. De hecho, es de hoy mismo. El programa System Mechanic, del cual, al menos yo, avisé de la nueva versión, la 8. Si vamos a la ficha, vemos que las capturas son de la versión 6 (¡por dios!). Ahí ya el primer fallito.
Pero la cosa no acaba ahí. Si vamos a la ficha-análisis, hecha por Julián, vemos una descripción correcta del programa, las características nuevas, pero vemos una nota que dice que la descarga enlaza a un ejecutable que descargará el programa, cuando no es así, ya que lo que se descarga es el propio instalador del programa.
Pero quietos, que todavía hay más, que si vamos a los requisitos mínimos, no sólo están incompletos (se menciona únicamente “los sistemas operativos compatibles”), sino que son incorrectos, ya que desde la versión 7.5 no es compatible el programa con Windows 98/98SE. De hecho, el programa sólo es compatible oficialmente con Windows 2000, XP y Vista.
Muchos usuarios se descargan los programas tras fijarse en los requisitos mínimos (otros directamente los bajamos a pesar de que nuestro equipo no reuna los mismos) y el hecho de ponerlos mal o incompletos… en fin, creo que no hace falta decir nada más.
En definitiva (que soy de enrollarme mucho), hay muchísimos casos en los que, muy bien, sí, los programas los elegís vosotros, pero eso de que los probáis… pues parece que es más falso que la talla 38 de La Bruja Lola… De hecho incluso podría quitarse el “pues parece que” de esta misma frase.
Dicho queda.